El barrio que separa sus residuos y con lo reciclado pintó su parque
Lo que antes terminaba en la basura ahora paga la pintura, las bancas y las plantas del parque del sector.
Cada casa tiene ahora dos fundas. Una vez por semana, un grupo de vecinos recoge el cartón, el plástico y el vidrio, y lo lleva a vender.
El dinero va a una caja común. Con la primera venta compraron pintura. Con las siguientes, plantas y dos bancas para el parque.
Las cuentas, en la cartelera
Cada mes se publica cuánto se recogió y en qué se gastó. Esa transparencia, dicen, es lo que mantiene a todos participando.
Otros barrios ya vinieron a preguntar cómo empezar.
Nota de relleno: esta historia es inventada para mostrar cómo se verá el sitio. Se borra antes de publicar.