Familias de Totoras recuperan las semillas que sembraban sus abuelos
Un banco de semillas comunitario guarda variedades que estaban a punto de perderse en los huertos de la parroquia.
Algunas estaban en frascos, otras en fundas de papel con la letra de un abuelo. Un grupo de familias decidió reunirlas antes de que se perdieran.
Hoy forman un pequeño banco comunitario. Quien se lleva semillas se compromete a devolver el doble después de la cosecha.
Una feria para intercambiar
Cada temporada se reúnen en una feria donde no circula dinero: se cambian semillas, consejos y plantas pequeñas.
Los niños ayudan a escribir las etiquetas. Así, dicen sus abuelos, los nombres también se salvan.
Nota de relleno: esta historia es inventada para mostrar cómo se verá el sitio. Se borra antes de publicar.