Las chicas de Huachi ganaron su primer torneo con uniformes cosidos por sus mamás
El equipo nació en una cancha de tierra hace dos años. Esta vez volvió a casa con la copa y con todo el barrio esperándolo.
Cuando empezaron no tenían camisetas iguales ni arco con red. Tenían ganas y una cancha de tierra que compartían con los chicos del barrio.
Las mamás compraron la tela, cosieron los uniformes y bordaron cada número a mano. Fue el primer regalo que recibió el equipo.
Una final de penales
El partido decisivo terminó empatado. La arquera, la más joven del grupo, atajó el último tiro y la cancha se llenó de gritos.
La copa ahora pasa una semana en cada casa. Al equipo ya le falta lista de espera: más niñas quieren jugar.
Nota de relleno: esta historia es inventada para mostrar cómo se verá el sitio. Se borra antes de publicar.