La banda del barrio volvió a ensayar en la plaza y ya tiene semillero de niños
Los instrumentos llevaban años guardados. Unos músicos mayores los sacaron de nuevo y abrieron clases gratuitas los sábados.
Durante años, los instrumentos de la banda durmieron en un cuarto. Hasta que tres de sus antiguos músicos decidieron desempolvarlos y ensayar al aire libre, en la plaza.
El sonido hizo el resto. Los niños se acercaron primero por curiosidad y después para preguntar cuándo podían probar la trompeta.
Clases cada sábado
Hoy hay un semillero que aprende solfeo sentado en las gradas. Los mayores enseñan y los pequeños heredan los instrumentos.
La meta para fin de año es modesta y enorme a la vez: tocar juntos, por primera vez, una pieza completa.
Nota de relleno: esta historia es inventada para mostrar cómo se verá el sitio. Se borra antes de publicar.